No cabe la menor duda que el sexo juega un papel crucial en nuestras vidas. Hace parte integral de la felicidad tanto personal como relacional. No ser capaces de satisfacer sexualmente a su pareja es el mayor motivo de ruptura y de infidelidades. Vemos esta tendencia reflejada en series de televisión como “Sexo en Nueva York” en el que las mujeres hablan libremente y constantemente de sus experiencias sexuales con los hombres. Hoy en día, esta es la realidad,  las mujeres se han liberado sexualmente y exigen resultados. ¡Positivos! Esto es realmente bueno, el problema es la ansiedad que le crea a los hombres con problemas eyaculatorios.

Síntomas físicos y psicológicos del eyaculador precoz.

Los síntomas físicos que sienten los eyaculadores precoces antes, durante y después del acto sexual son variados. Si padece eyaculacion prematura los reconocerá enseguida:

Antes: Alteramiento cardíaco (El corazón bate rápida y profundamente, a veces con ritmos variados), sudor en las manos y nerviosismo generalizado, deficiencia respiratoria causada por respiraciones cortas, espaciadas y poco profundas. La idea del fracaso se apodera de la mente elevando el nerviosismo y en ciertos casos causando la eyaculacion antes o justo al penetrar.


Durante: Aquellos que padecen un grado más leve de eyaculacion precoz y son capaces de mantenerse en la meseta algunos minutos, notaran un ritmo cardíaco elevadolos glúteos estarán tensos y los testículos estarán más juntos y mucho más arriba, pegados a la base del pene (muchas personas nunca se ha dado cuenta de estos últimos síntomas, fíjese la próxima vez que vaya a masturbarse o practicar el sexo).


Después: Después viene lo peor, tener que afrontar un nuevo fracaso sexual que hará que el siguiente sea aún peor y de esta manera el círculo vicioso hace empeorar la situación con el tiempo, pasando de un grado a otro.

Consecuencias emocionales del eyaculador precoz.

Las consecuencias emocionales para un eyaculador precoz son devastadoras psicológicamente y emocionalmente. Los hombres que sufren esta disfunción sexual, pueden llegar a desvalorizar su propia imagen y sentirse “impotentes” e “inútiles” ya que no son capaces de mantener relaciones sexuales satisfactorias. En casos más extremos, la frustración emocional que causa la eyaculación precoz llega a bloquear el apetito sexual e incluso evolucionar a una impotencia psicológica. Además el gran estado de desvalorización propia les puede llevar a la depresión o a trastorno de ansiedad.

By AC Psicología / Ansiedad Cartagena

Categorías: Sexología

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