la variedad, la audacia y la creatividad alimentan el sexo lúdico y los preliminares de la pareja.  Los “juegos previos” o “juegos sexuales” son prácticas muy productivas para romper con la rutina, experimentar nuevas sensaciones y fomentar el misterio aun en las relaciones más longevas. La seducción y la diversión siempre han sido grandes aliadas: tráelas a tu cama y enciende la imaginación y el placer en tu próximo encuentro íntimo.

A ojos vendados

Solo necesitas una corbata o un pañuelo para comenzar a jugar. Uno se tumba con los ojos vendados mientras el otro lo besa y acaricia de la forma que más les guste a ambos. Al no contar con la visión, se incrementan todos los demás sentidos, potenciando las sensaciones e incrementando la vulnerabilidad corporal y psicológica. Si los dos deciden vendarse, entonces la sensualidad será doble y será un sexo más lúdico.

Lo echamos a suertes

El azar es un alimento lúdico incomparable. En los preliminares con un dado es suficiente para desplegar el erotismo a través del juego. Las instrucciones son sencillas. Se escribe  un listado de seis parte del cuerpo erógenas (cuello, boca, pecho, pelvis…) con sus correspondientes números del 1 al 6. En una lista aparte, de la misma forma, se enumeran seis acciones estimulantes (besar, acariciar, lamer…). Luego, por turnos, se lanza el dado para determinar la acción que se realizará en cada parte del cuerpo, según el número que salga y la numeración escrita en el listado. Jugada a jugada, el calor irá en aumento hasta que ya no sea necesario volver a lanzar los dados.

Como dos extraños

Los juegos de rol son de gran popularidad entre las parejas más fogosas. Entre estos roles, de sexo lúdico, el de los extraños es uno de los grandes propulsores del misterio y la adrenalina.  La regla es simple: jugar a tener sexo con alguien que acabas de conocer. Con la gran ventaja, claro, de que ya conoces sus gustos y existe la confianza para entregarse a lo que nunca te atreverías en la primera cita. El juego es más efectivo si se desarrolla toda la representación y la seducción, desde las primeras miradas hasta la llegada a la cama.

Juego de espejos

Los más audaces disfrutarán enormemente del sexo frente a un espejo, con o sin preliminares,tanto en el juego previo como en todo el acto sexual. No es necesario contar con una habitación cubierta de espejos desde todos los ángulos: con un gran espejo de baño o vestidor es suficiente para incrementar el erotismo. El voyeurismo y exhibicionismo al nivel más íntimo es una fuente extra de placer además del encuentro sexual en sí. Una máscara es una excelente alternativa para que los más tímidos no tengan pudor de ver su reflejo.

Categorías: Sexología

0 comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies