La adolescencia, es un período de la vida que transcurre entre la infancia y la edad adulta. La Organización Mundial de la Salud OMS, considera que esta etapa va de los 10 a los 19 años. Este período vital que se estima apasionante e inquietante conlleva cambios en diferentes ámbitos que trascenderán en su desarrollo como adulto, estos cambios implicarán: cambios biológicos ( estatura, peso, hormonales y capacidad reproductiva), un gran desarrollo intelectual que le permitirá evaluar las consecuencias de sus actos y aprender a resolver problemas , adquirir un gran autocontrol emocional ( pasan de la confusión a la reafirmación personal “ identidad propia” y el desarrollo social que implica que pueda llegar a enamorarse y formar relaciones amorosas.

El  adolescente dispone de una capacidad física y cognitiva próxima a la de los adultos: percibe la vida como un conjunto de posibilidades todavía por explorar, carece de responsabilidades mayores y presenta una marcada tendencia a  criticar a los adultos de forma radical.

Primera etapa de la adolescencia (la más compleja)

Entre los 10 y los 16 años el adolescente tiene una especial capacidad para distanciarse de la realidad inmediata y pensar sobre sus propios procesos psicológicos. Al principio cae en un tipo especial de egocentrismo, caracterizado por  creer que lo que a él le preocupa es también objeto de preocupación para los demás. Creyendo que los demás prestan tanta atención a su aspecto y su conducta como él. Se presta anticipando continuamente cuáles van a ser las reacciones que producirá en los demás, como si estuviera en un auditorio imaginario. Su tendencia a pensar sobre sí mismos, a buscar su diferenciación y su coherencia, les lleva a contarse una historia sobre sí mismos basada en el convencimiento de que su experiencia personal es algo especial y único.

Adolescencia social

La adolescencia en nuestras sociedades del bienestar se está convirtiendo en una etapa más larga y compleja, puesto que de forma progresiva se inicia cada vez con más antelación – dejando prácticamente sin espacio a la pubertad– y se acaba más tardíamente. Nos encontramos con jóvenes consumistas y capaces de marcar nuevas pautas de consumo que pueden alterar la economía familiar, lo  que les hace objeto de deseo de las principales empresas del mercado ( música, moda, belleza, deporte, tecnología, comunicación, ocio…etc).

Los adolescentes hoy día son protagonistas de nuevos fenómenos sociales como el del ocio inacabable de las noches de fin de semana, aparición de nuevos locales nocturnos, fiestas alternativas de ubicación diversa y cambiante, concentraciones urbanas por SMS para botellones u otros temas. Son hijos de  internet, son los jóvenes más informados de la história, ya no son invisibles o inaudibles como las generaciones anteriores sino que se han convertido en nuevos ciudadanos de la nación digital. Se relacionan poco con su entorno familiar, y cuando lo hacen es para discutir o cruzar monólogos difíciles de comprender. Cuando están en casa se recluyen en su habitación, espacio en el que disponen de todo lo necesario para vivir – móviles, videoconsolas, internet, ordenador, televisión – sus cuartos se convierten en verdaderos apartamentos de alquiler gratuito donde pueden estar o tener relaciones con su pareja

Adolescentes problemáticos ¿ Cómo empiezan a serlo?

Por  el afán de hacer y tener dinero propio para conseguir todo cuanto les ofrece esta sociedad consumista, se convierten en pequeños comerciantes – a veces legales y otras ilegales, como cuando venden hachís, marihuana, cocaína, objetos robados. – Buscando obtener dinero fácil y rápido. Saben que sus padres apenas consiguen que adopten comportamientos  de corresponsabilidad familiar ( bajar la basura, poner la lavadora, cuidar de su hermano, salir a comprar..etc.) y que su única obligación que puede compensarlo es que aprueben el curso escolar.

El adolescente  de hoy se ve inmerso en una nueva cultura donde el valor del esfuerzo se ha sustituido por el del ocio, el hedonismo, el egocentrismo y el consumismo. Esta nueva cultura si no se toma en serio y con corresponsabilidad tanto de padres e hijos acarreará conflictos escolares, consumo de drogas, restricciones alimentarias, déficits de sueño, comportamientos agresivos, abuso de internet, compras compulsivas y abusivas, comportamientos de riesgo de carácter vial o sexual etc..

Sentimientos de los padres que tiene un adolescente disfuncionales

Estos padres pueden acabar desesperanzados, frustrados, culpabilizados y deprimidos al ver cómo han dejado de ser figuras de referencia para sus hijos. Para aquellos padres que se han encontrado o encuentran con un adolescente con dificultades les dejo estos consejos terapéuicos basados en aprender a escuchar reflexivamente lo que dicen y lo que querrían decir sus hijos.

OBJETIVOS A DESARROLLAR POR PADRES DE ADOLESCENTES CON DIFICULTADES

1-      Poner límites ( tareas domésticas, gastos, ocio, salidas nocturnas, horarios..etc), hay que ser valientes y asertivos y saber decir NO.

2-      Ayudar a nuestros hijos a fijarse objetivos posibles y metas realistas ajustadas a sus características personales.

3-      Elogiar el esfuerzo, no solo el éxito.

4-      Ayudar es darles un tiempo razonable para desarrollar sus tareas.

5-      Ayudarles a saber esperar: valorar el procedimiento bien hecho, no sólo el resultado del mismo.

6-      Estimularles a que no se instalen en su universo individual y que sean más generosos con iguales y familia.

7-      Estar al día de los problemas reales que viven y tienen que afrontar los adolescentes en la sociedad del consumismo y el bienestar.

8-      Usar más palabras y frases alentadoras que pongan de manifiesto nuestro interés por ellos.

9-      No sermonear sin prestar atención al momento y lugar..prestaremos atención a cómo usamos las palabras sin caer en los sermones típicos y recurrentes.

10-   No dudar de que somos buenos padres, saber que se está sometido a grandes presiones sociales, laborales y económicas.

11-   Todo cuanto hagamos debe ser coherente y consecuente con nuestros valores  y actos.

12-   No juzgar a nuestro hijo precipitadamente sin antes recabar toda la información o escuchar su versión.

13-   No reírnos, burlarnos o ridiculizar su forma de pensar, vestir, comer, salir…etc.

14-   No tomarnos sus problemas a la ligera, para ellos sus problemas lo son todo..debemos ayudarles a reflexionar y afrontar sus dificultades dejando que decidan y asuman las consecuencias de sus actos .

15-   Ayudarles a que tengan un espacio propio y personalizado pero abierto al ámbito familiar.

16-   No pretendamos saberlo todo o dar demasiados consejos.

17-   No pensar que nuestros no pueden tener problemas de drogas, alimentación, gastos, sexuales, agresividad, relación social…ponernos una venda en los ojos no nos ayudará…

By AC Psicología / Cartagena


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